Último día de Lollapalooza Chile 2025, un calor más controlado, que contrasta con la temperatura emocional del público. Una jornada muy rockera, que se verá coronada por el cumplimiento del sueño de cientos de miles: la presentación de Tool, por fin, en nuestro país.
Los chicos de Candelabro abrieron con su propuesta más que interesante, frente a un cúmulo de espectadores que llegaron temprano y disfrutaron con entusiasmo. Chances se paró sobre el Banco de Chile Stage con la pachorra que da la experiencia, y es que en sus años de ruedo han dado de que hablar, y corroboran aquello con un show sólido, potente, lleno de riffs y post hardcore que se retroalimenta con la desgarradora voz de Tam Rivas. Cumplieron con creces.
Turf desplegó su rock pop que tan bien pego en la época de oro de MTV, haciendo que el público enganche, baile y cante. Sacaron de la manga un cover de “Lamento Boliviano” y siguieron con ese impulso hasta el final en un correcto show, dando paso a la potencia de Arde Bogotá, que dejaron boquiabiertos a varios con sus riffs y melodías que llevan mucho peso y energía, conquistando a un público que se dividía entre quienes los conocían y los que engancharon ahora gracias a su fuerza y un puñado de atractivas canciones. Prometieron volver, y seguro tendrán un público cautivo en cuanto regresen.
Lucybell se encuentra en plena gira de despedida y desplegaron cada nota como si fuera la última. El Cenco Stage se llenó de fanáticos que corearon “Caballos de Histeria”, “Tu Sangre”, “Luces no Bélicas”, “Mataz” y varias más que nunca fallan. El show aéreo de Los Halcones sirvió para adornar un show de por sí muy esperado, que ahora tenía un añadido extra de lujo. Al mismo tiempo, Cancamusa encantaba con su set en el Smart Fit Stage, con mucho coro, bellas melodías y una banda de excelencia. Una artista que hace mucho merecía el reconocimiento general que le ha llegado en este último año, se paseó por Lollpalooza como una consagrada, luciendo sus dotes de cantante, guitarrista y baterista. Ídola.
Inhaler abrió con temas de su recién editado disco “Open Wide”, logrando la atención de un público que, en su mayoría, observaba curioso la banda del hijo de Bono, Elijah Hewson. Pasajes instrumentales y un rock de garage tibio que logró mayor entusiasmo hacia el final de su set. Por otra vereda, The Marías lograba bastante conexión con su variado repertorio estilístico en el Cenco Stage, donde los fanátícos del indie y el pop se regocijan con la entretenida propuesta de la banda californiana liderada por la portorriqueña María Zardoya.
Los Tres llenaron el escenario Cenco a eso de las 20 hrs, disparando un éxito tras otro, con un set que jugó a ganador fijo toda la jornada. “Sudapara”, “Hojas de Té”, “La Torre de Babel”, “Amor Violento”, “La Espada y la Pared” y muchas otras, fueron las canciones que deleitaron y pusieron a cantar a un público que no se aburre, que corea y disfruta de una leyenda nacional. El regreso de Pancho Molina le ha dado un nuevo aire a la agrupación, que extrañaba el touch de su percusionista original. Las cuecas también dijeron presente, y la gente aplaudió con entusiasmo notorio y con la alegría que da disfrutar de la banda sonora de toda una vida.
La primera parte de la jornada final de Lollapalooza Chile ha sido bastante rockera, en un día de descubrimientos y clásicos en similares dosis, que aún preparaba platos fuertes y de peso.
