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ARTÍCULOS | El adios del pilar de The Doors

Por Freddy Veliz

Ray-ManzarekLa figura de Jim Morrison es uno de los íconos más potentes en la historia del rock, ese halo místico que generó a través de sus letras llenas de contenidos oníricos y poesía que nacía desde la experimentación alucinógena y su temprana muerte lo convirtieron en leyenda, su actitud protagónica dentro y fuera del escenario ensombrecían a los músicos que lo acompañaban. Hablar de THE DOORS para la gran mayoría es hablar de Morrison, pero tras él estaban John Densmore en la batería , Robby Krieger en guitarra, y el más importante, RAY MANZAREK, figura esencial en la banda, quien aportó desde el teclado a diferenciar el sonido del conjunto con sus contemporáneos, su Fender Rhodes le ayudó a suplir la falta de bajista, con sus notas y armonizaciones psicodélicas creaba largos e hipnóticos pasajes, que complementaban en una simbiosis perfecta la performance de Jim Morrison, potenciando así al ícono sesentero.

Ray, de figura delgada, melena rubia y lisa, se ubicaba en su piano y una vez sus dedos tocaban las teclas, caía en un trance, que a simple vista parecía estar en un mundo aparte, pero los sonidos salidos de su instrumento estaban claramente conectados con los demás músicos, para que los que escuchaban desde las butacas, o a través de sus grabaciones, elevaran sus sentidos a otras dimensiones. The Doors y en especial Jim Morrison le deben mucho a Ray Manzarek, él hizo que la banda marcara la diferencia, más incluso que el mismo Morrison, que aunque no podemos negar su potencial, el mito lo construyó principalmente desde el histrionismo y muchas veces el escándalo, algo que los señores del show bussiness potenciaron para elevar sus arcas, Manzarek en cambio, mantuvo un bajo perfil y con el resto de la banda dejaban que el “Rey Lagarto” hiciera su trabajo. Pero bien sabemos, Morrison sin el importante papel de Manzarek, no hubiese llegado tan lejos, con solo escuchar su voz acompañada de la distorsionada y lisérgica compañía de los teclados, nos damos cuenta de cómo Ray enriquecía la performance de Jim Morrison y a la vez ayudaba a crear la leyenda.

Este 20 de Mayo recibimos la noticia que anunciaba la lamentable noticia, en Alemania y a la edad de 74 años Ray Manzarek perdió su batalla contra el cáncer que lo aquejaba, apagándose así el fuego que desde su teclado encendió una de las épocas más fructíferas y creativas de la historia del rock.

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Noticia publicada por el área editorial.

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